Tú, sueño
¿Cuánto
esfuerzo hace falta para no pensarlo?
Paso
noche y día con esa maldita idea en la cabeza, me distraigo con niñerías y
proyectos sin importancia, camino de noche y me mojo la cabeza para despertar
del sueño... Te sueño, más que nunca, como si continuaras a mi lado.
Hace
tiempo creí poder intentarlo, pero sentí que hacía mal, caminé de lado y me
caí. Después de levantarme miré y te habías ido, supuse que tenía sentido.
Hace
poco entendí que no hay sin palabras, no habrá sin acciones, pero todavía me
encuentro en este maldito sueño, creyendo que se puede, pero que no lo valgo,
que todo lo que siento es falso y, cuando logre asimilarlo podré salir de la
pesadilla de quedarme a tu lado, tras una pared por la que te veo, pero no te
hablo.
Leí
en alguna parte versos hermosos, que decían cuanto había pasado, los escribí
para no olvidarlos, los cargué conmigo a diario y luego los pasé a una hoja en
blanco en la que imaginaba que pondría la Luna de aquella noche. Nunca me
atreveré a dártela, seguro cuando la mires desaparecerás para siempre, como
ella.
Jamás
me había sentido tan frustrada, tan débil y cansada, el insomnio me mata y si
duermo, despierto sabiendo que estuviste ahí, pero sólo allí te podría volver a
ver, una pesadilla... Creo que ya la había mencionado.
Quisiera
encontrar el modo de hacerte saber cuánto lo siento y que quisiera al menos
poder platicar contigo de vez en cuando, pero temo que en realidad no, no lo
valgo.
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